Este post es en memoria de mi amá que murió el 4/noviembre/2008.

He tardado mucho tratando de escribir esto, de repente me llega una idea pero no logro conectarla con otras que quiero escribir, otras veces borro todo y trato de volver a empezar sin éxito hasta el momento.

¿Por qué? Pues por la sencilla razón de que duele mucho. Quiero escribir cosas excepcionales, que inspiren (y sobre todo me inspiren), exponer el lugar que tenías (y sigues teniendo para mi), que sea el inicio de otra forma de ver la vida, pero…

¡¡¡DUELE!!!

Y me dejo llevar por mi círculo vicioso para las cosas que me duelen.

Primero, la despedida. Nunca te había visto en ese estado, sí había visto cosas aparatosas a tu alrededor, pero esta vez no, simplemente estabas en cuidados intensivos. Lo único que hice fue darte las gracias por aceptar (y aguantar y disfrutar) el reto de ser tus hij@s y que no me arrepiento de haberte escogido como mi amá y que empezarás a imaginar que la medicina iba entrando en cada una de tus celulas y que las curarían, pero que pasara lo que pasara pues su nieto iba a tener un apoyo grande de mi parte (porque adoro a ese niño). Al final de cuentas nosotr@s ya estamos grandes y en teoría podemos ver por nosot@s pero Yair apenas empieza y el amor que nos da es un regalo que no conocíamos nosotr@s como hij@s (siempre eramos nosotr@s nada más) y por eso la preocupación del amor incondicional de una abuela por su nieto.

Yo extrañamente tenía fe en que te recuperarías (antes solo pensaba que dejaras de sufrir y si eso implicaba la muerte pues adelante) pero esta vez que empezaba a tratar de cambiar muchos aspectos de mi vida pues se derrumbó eso. Por suerte el trabajo no me quitó el hecho de estar contigo en esos últimos momentos y recibí un apoyo por parte de varias personas (que no considero amig@s) en ese momento.

Ahora pasemos a lo que eres (fuiste) para mi. La frase corta y precisa es: una buena mamá. No sé como definir todo esto, pero empecemos, nostr@s fuimos todo para ti, eso es excepcional y sin embargo nos dejaste crecer y en algunas ocaciones hasta nos ayudaste a crecer. No digo que tenemos todas las herramientas para ver de mejor manera la vida, pero de que queremos hacer algo más que solo pasar por la vida refleja parte tu escencia y que nos hayas transmitido eso muestra el gran amor que nos tenías. Sí, tenemos nuestros prejuicios, nuestras ideas caducas, pero tenemos la flexibilidad de modificar comportamientos/ideas como tú lo hiciste en su momento (aunque si nos cuesta trabajo aceptar que tenemos que cambiar algo).

Una de las cosas que no me impresionó fue ver a varias personas en el funeral, no sé, tú y mi apá tienen una aura que hace que mucha gente las quiera y pues para un momento difícil no se me hizó extraño que vinieran, que incluso gente de nuestra parte (l@s hij@s) para apoyarnos a nosot@s pero l@s que te conocieron sintieron tu perdida de alguna manera, siempre te aliabas a mis amig@s para hecharme carrilla (y a mis hermanas también les hacías lo mismo). Eso me da la prueba de algo que tenía en mente pero tal vez no se me había ocurrido: no solo viviste para ti, lograste que lo que fuiste y tenías fuera para más personas.

Esto me ha dejado algo: permitir a mis amig@s entrar más profundo en mi vida y dejarme querer.

A pesar de que sé y lo que siento respecto a mis amig@s hay veces que siento que no tiene mucho sentido seguir: me siento terriblemente solo y todas mis ilusiones/sueños/proyectos parecen irse al diablo porque no me siento capaz de hacerlas por mi solo (porque mis amig@s tienen otras metas en su vida), porque simplemente siento que soy más menso cada vez y que no avanzo en nada. Eso me ha pasado desde que moriste y lo único que hago es seguir (como sea, pero seguir).

La mayoría me dice que debo seguir y lo hago, pero ¿si no quiero seguir? Si mi tristeza es tan grande que la sensación es de no querer hacerlo ¿qué puedo hacer?

GRACIAS AMÁ Y POR ACÁ ESTARÉ OTRO RATO.

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