Oui, se me ocurrieron como otros dos títulos para este post, pero esa frase me impacto mucho.

El martes de la semana pasada empezó esto: cambiar de departamento en el DF. Selene me comentó de un departamento bonito, ventanotas, grandote, etc. (que la verdad si lo esta) pero yo me puse terco que no. Para el jueves pues decidí ir a verlo después de mi clase de música (la zona de Santo Domingo no se me hace un lugar muy agradable para pasear y luego el departamento se ponía peor del piso). Me gusto y nos emocionamos bastante. Y pues esa noche decidimos que siempre sí (aunque teníamos que soltar mas de la mitad de nuestra quincena) y para el viernes (después del mega coraje que hice porque no pagaban) dimos el dinero.

El problema era la mudanza, pero de eso se encargó Juanelo. Así que estaba preescrito la forma de proceder: domingo en la tarde (noche mas bien) platicar con el dueño del departamento donde estabamos para el martes más tardar dejar desocupado completamente el departamento y nos regresara el déposito.

El domingo llegamos Juanelo y yo al departamento (me lo encontre en el camión al DF) y pues nos hicimos patos un rato. Le pregunta a una de las vecinas por el domicilio del dueño y pues que vamos y es aquí donde empieza lo “denso” (o lo que nos puso tensos). Resulta que cuando llegamos una tipa estaba buscando al dueño, su forma de llamarlo a la puerta fue algo rara: tosia y chiflaba (no encontre un orden aparente), después el dueño precavido no abrio por completo la puerta, después otras personas hablaron con él y la chica regreso a decirle que lo buscabamos (ya se medio iba pero se acordó de nosotros). Ya salió el dueño y pues con el típico “disculpe por no ir ese día a lo del piso” en eso que se acerca un tipo y le dice “vendeme 100 gramos de polvo” y es cuando se nos hicieron de yoyo los calzones. Después de un rato le comente que no era ese el motivo por el que fuimos a verlo y preguntamos por lo del déposito, él estaba en total disposición (pero nosotros tensos). Caminando de regreso al departamento salió la frase de Juanelo: “Ya ves, las cosas no se hacen trabajando” a lo que asentí.

Para el lunes después de la tensión, medio dormir y la presión de que no llegaba la mudanza (pero hasta eso no fueron culeros y subieron todo) pues estabamos medio resignados a que no nos regresara el déposito (o se pusiera terco que no) y pues ya en la noche regresamos a recoger lo que nos faltaba (trastes) y limpiar un poco (nos lo dieron todo mugroso así que no fuimos tan manchados, creo yo) e ir los tres a ver lo del déposito (para no regresar el martes a verlo) y pues todo salió bien: nos regresó el déposito (excepto lo que dijimos que se quedara para pagar la luz) y pues fue todo.

Ahora soy un C-CCC (Casi Chico Cool Condechi) porque esta muy cerca la Condesa. Vivo atras de la calle en la que se encuentra el metro Patriotismo. Ya mañana pondre unas fotos de este 😛 La verdad esta mucho mejor la zona y esta mejor el departamento (ahora ya tengo closet), lo malo es que estan un poco más chicos los cuartos y aun no tengo llaves 😦

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