La época en la cual la nostalgia se encuentra en el aire ha comenzado o de menos es mi sensación y me pongo nostalgico (no triste). ¿Y? Siento muchas ganas de ponerme triste pero creo que no puedo (no porque nada más quiera) ya que en primera estoy haciendo cosas para pasar esta etapa y porque al final de cuentas me hace sentir feliz el hecho de llevar a cabo mis planes (unos antes que otros) materiales y personales y como escribí en algún post estoy disfrutando mi soltería (o tratando) y no hay tiempo porque ahora hay otra actividad en mi lista de cosas que hay que aprender antes de morir 😛 : cocinar. Hace un buen rato que quería empezar a hacer esto, pero la desidia que mi vida llevó hace unas semanas (o mas bien años) no me permitía empezar a hacerlo. Hoy ya esta decidido, no voy a convertirme en un mega chef, pero de menos disfrutar más que un atún con mayonesa (que soy fan, pero una vez a la semana no diario) o huevos. Ya compre algunas cosas par empezar como el refri, utensilios pero faltan cosas importantes como las cazuela, la licuadora, mi filipina (la camisa que usan los chefs), cuchillos, hummm, platos (para servir diferentes cosas) y creo es lo que se me ocurre en este momento.

    Hummmm, esperen, este post iba a ser triste (o de menos nostalgico) ¿qué pasó? No sé, ya no quiero quejarme tanto o sentir la rabia que sentía antes (que he dejado de sentir) al hacer mis quejas y pues el kung fu ha ayudado a mover esa obsesión por mantener mi enojo por un rato (sí me he enojado, pero después de gastar energías tratando de subir la patita para una patada ese enojo visceral desaparece 🙂 )

    Jajajaja, mientras les digo que para mediados de diciembre tendré mi flauta trasnversal (gracias al patrocinio de mis apás 😛 ) y por el momento para aprender a tocarla va a ser al mas puro estilo DIY (do it yourself – hazlo tú mismo). Para el kung fu proximamente me comprare el equipo y uniforme, y después una playera china (no sé como se llaman, ya iré al barrio chino).

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